Banco Central, Estadística

BCE anuncia cambio de año base de las cuentas nacionales en 2018

La programación cuatrianual 2018-2021 presentada a la Asamblea Nacional establece que las metas del déficit del sector público no financiero disminuyan del 7,6% del PIB (alcanzado en 2016) a menos del 2% hasta 2021.

El coeficiente relacionado al límite legal del endeudamiento a diciembre de 2017 estuvo en 32,5%. Solo con la reciente emisión de bonos, el coeficiente deuda/PIB estará cerca en 35%. Con las previsiones 2018 de crecimiento económico y considerando la evolución del déficit fiscal, en el año 2019 ya se llegaría al límite legal.

En ese contexto, se vuelve relevante el denominador de dicho coeficiente: el tamaño de la economía. Es muy importante que el nuevo endeudamiento impulse el crecimiento económico para continuar dando respiro al coeficiente referido. Sin embargo, esto contradice con las cifras enviadas en las proforma presupuestaria, pues ahí se establece que no se iniciarán nuevas obras. Por el contrario, el Presidente Moreno indicó esta semana que el dinero servirá para financiar nuevas obras.

De enfrentarse con una situación de crecimiento económico estancado, se pueden aplicar dos caminos adicionales: autorización de la Asamblea para sobrepasar el coeficiente para proyectos específicos o reformar el coeficiente mediante ley. El aumento del coeficiente mediante la vía legal, contra-intuitivamente, parece ser el objetivo oculto de ciertos agentes económicos interesados en que el Estado aumente su dependencia frente al capital financiero transnacional.

En ese contexto, habría que entender las señales de la gerente del Banco Central, Verónica Artola hace pocos días en Telediario (Ecuador TV: 1:11:00)

“En lo que corresponde al Banco Central, … hay una preocupación del nivel de las reservas internacionales, entonces también se ha planteado una agenda de trabajo más específica entre el Banco Central y los economistas para poder encontrar esas coincidencias…

Iremos fortaleciendo poco a poco el balance del BCE con este ingreso importante de estos bonos [se refiere a la nueva emisión por $3000 millones], fortalece la reserva, pero sabemos que no puede haber una correlación cuando nos endeudamos que nuestra reserva vaya aumentando sino que poco a poco las medidas, lo vamos a hacer [sic].

Incluso había algún momento un cuestionamiento a las cifras del BCE que yo categóricamente en muchas ocasiones las he desmentido porque el BCE siempre ha trabajado [interrupción] básicamente en los datos de previsiones y cuentas nacionales. Estamos invitando a muchos analistas económicos de gran trayectoria y de diferentes posiciones para que trabajen conjuntamente con el BCE.

Estamos por lanzar este año un cambio de año base para mejorar las metodologías de cuentas nacionales, para mejorar, si hace falta, el tema de las previsiones.

En primer lugar, la Gerente legitima las preocupaciones respecto a las reservas internacionales, que han sido planteadas también por este Observatorio.

En segundo lugar, reconoce que las reservas no pueden depender del endeudamiento externo. Este es un elemento crucial. No hay propuestas desde los sectores ortodoxos respecto a como fortalecer las reservas sin acudir al endeudamiento externo. Este Observatorio ha propuesto la regulación de los flujos con el exterior (que entre lo que debe entrar y que no salga lo que no debe salir), aumentos al coeficiente de liquidez doméstica y la regulación activa a la provisión propia de efectivo por parte de la banca. También hemos problematizado respecto a la enorme cantidad de activos externos, incluyendo depósitos en el exterior, de empresas y personas ecuatorianas.

Finalmente, en este Observatorio se ha planteado que las metodologías de Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas ignoran dinámicas no mercantiles trascendentales para la preservación e integridad de la sociedad. Ignorar el trabajo no remunerado, ignoran la lactancia como actividad productiva e ignoran el valor agregado (más allá del costo laboral) de los servicios públicos como la salud, la educación, el agua y la electricidad. En un andamiaje constitucional que garantiza derechos y que ordena la gestión estatal de los sectores estratégicos, es muy importante que las cuentas nacionales presenten salidas metodológicas no mercantiles adecuadas al marco constitucional.

El último cambio de año base se realizó en el año 2010 y tuvo como año de referencia al año 2007. El Banco Central del Ecuador indica que es recomendable cambiar el año base cada 10 años y acelerar el cambio si se han dado cambios estructurales. El Ecuador ha actualizado sus cuentas nacionales con los siguientes años de referencia: 1975, 1993, 2000 y 2007. Aspiramos que este cambio de año base no solo tome en cuenta algunos de los cambios estructurales dados a partir del aumento en activos y gasto públicos sino también al marco constitucional garantista y otras relaciones económicas no mercantiles.

Un cambio de año base que considere estos factores podría aumentar el tamaño del Producto Interno Bruto y consecuentemente podría generar mayor espacio al coeficiente.


El coeficiente deuda/PIB es apenas uno de los indicadores de endeudamiento de la economía. No nos dice nada sobre el peso del mismo para una sociedad en el sentido de sus plazos, cronogramas de amortización, costos financieros, susceptibilidad a variar con las tasas internacionales, etc. Lamentablemente, este indicador es el único que consta en la ley. En una próxima entrega, discutiremos a detalle la situación del endeudamiento y su economía política.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s